Cómo crear tu propia tirada de tarot personalizada

Última actualización el agosto 8, 2026 por Bernardo Villar

Una tirada de tarot personalizada es una disposición de cartas diseñada específicamente para explorar una pregunta, situación o proceso concreto, en lugar de utilizar automáticamente esquemas tradicionales como la Cruz Celta o la clásica lectura de pasado, presente y futuro. Su principal ventaja es que cada posición tiene una función pensada de antemano, por lo que la lectura puede resultar mucho más clara, coherente y enfocada.

Crear tu propia tirada no requiere memorizar estructuras complicadas ni tener años de experiencia. Lo importante es saber qué quieres comprender, qué aspectos de la situación necesitas observar y cómo convertirlos en posiciones que dialoguen entre sí.

Más abajo verás cómo construir una tirada desde cero, cuántas cartas utilizar, cómo formular cada posición, qué formas puede adoptar sobre la mesa y varios ejemplos completos que puedes adaptar a decisiones, relaciones, cambios personales y otros temas.

tarot

Contenido

¿Qué es una tirada de tarot personalizada?

Una tirada es la estructura mediante la cual se distribuyen las cartas durante una lectura. Cada lugar dentro de esa estructura posee un significado determinado.

Por ejemplo, en una tirada sencilla de tres cartas podríamos establecer:

  • Carta 1: dónde estoy.
  • Carta 2: qué necesito comprender.
  • Carta 3: hacia dónde conviene dirigir mi atención.

La carta adquiere entonces una función adicional debido a la posición que ocupa.

Si aparece El Ermitaño en la primera posición, lo interpretaremos dentro del contexto de “dónde estoy”. Si aparece en la segunda, tendremos que preguntarnos qué aspecto de introspección, búsqueda o prudencia necesitamos comprender.

Una tirada de tarot personalizada lleva este principio un paso más lejos: en vez de elegir una estructura previamente establecida, diseñamos las posiciones pensando específicamente en aquello que queremos explorar.

Podemos crear tiradas para preguntas como:

  • ¿Qué necesito comprender antes de cambiar de trabajo?
  • ¿Qué está dificultando esta relación?
  • ¿Qué aprendizaje puedo extraer de esta experiencia?
  • ¿Qué me impide avanzar con un proyecto?
  • ¿Qué aspecto de mí mismo estoy ignorando?
  • ¿Cómo puedo afrontar mejor una transición importante?

La tirada funciona como un mapa de preguntas. Las cartas proporcionan el material simbólico que utilizaremos para recorrerlo.

Por qué crear tu propia tirada de tarot personalizada

Las tiradas tradicionales son útiles precisamente porque han sido utilizadas muchas veces y poseen estructuras conocidas. Sin embargo, ninguna estructura universal puede adaptarse perfectamente a todas las situaciones.

Una tirada de tarot personalizada permite comenzar por el problema real y diseñar después la lectura alrededor de él.

Permite formular preguntas más precisas

Una consulta como “¿qué pasará con mi trabajo?” puede resultar demasiado amplia.

Una tirada específica permite dividirla en aspectos más útiles:

  • Cómo estoy viviendo actualmente mi trabajo.
  • Qué me está generando insatisfacción.
  • Qué necesito realmente.
  • Qué recurso tengo disponible.
  • Qué debo considerar antes de cambiar.
  • Qué primer paso puedo dar.

La lectura deja así de depender de una pregunta enorme y comienza a explorar partes concretas del problema.

Facilita una interpretación coherente

Cuando las posiciones están bien diseñadas, existe una relación lógica entre ellas.

No observamos las cartas como mensajes independientes. Intentamos descubrir qué historia forman juntas.

Eso permite detectar:

  • repeticiones;
  • contrastes;
  • tensiones;
  • recursos;
  • obstáculos;
  • posibles aprendizajes;
  • diferentes maneras de responder a una situación.

Ayuda a utilizar el tarot como instrumento de reflexión

El tarot posee una larga evolución histórica. Sus primeras formas conocidas estuvieron relacionadas con juegos de cartas en la Europa renacentista, mientras que su asociación sistemática con la adivinación apareció posteriormente. El Metropolitan Museum of Art sitúa las primeras referencias documentadas al tarot en el norte de Italia del siglo XV y señala que su vinculación con la cartomancia y el ocultismo se desarrolló mucho después.

Esa evolución también ha permitido múltiples formas contemporáneas de relacionarse con sus imágenes. El Warburg Institute ha estudiado precisamente las transformaciones del tarot desde el juego cortesano hasta sus usos artísticos, esotéricos y de autorreflexión.

Desde una perspectiva reflexiva, una tirada de tarot personalizada puede utilizarse para organizar preguntas y observar una situación desde diferentes ángulos, sin necesidad de interpretar cada carta como una sentencia sobre un futuro inevitable.

Cómo crear una tirada de tarot personalizada paso a paso

El secreto está en diseñar primero la conversación que quieres tener con las cartas y solamente después decidir dónde colocarlas.

Define qué quieres explorar

Antes de barajar, escribe en una frase el propósito de la lectura.

No empieces todavía pensando en cartas.

Por ejemplo:

Quiero comprender por qué estoy dudando tanto sobre aceptar una nueva oportunidad laboral.

Ese propósito ya contiene varios elementos:

  • existe una oportunidad;
  • existe una duda;
  • probablemente existen deseos y temores;
  • es necesario tomar una decisión.

Estos elementos pueden convertirse después en posiciones.

Una tirada de tarot personalizada funciona mejor cuando tiene un objetivo claramente delimitado.

Convierte el tema en una pregunta abierta

Las preguntas abiertas suelen producir lecturas más ricas que las formuladas exclusivamente como sí o no.

En lugar de:

¿Debo cambiar de trabajo?

Podemos preguntar:

¿Qué necesito comprender para decidir conscientemente si este cambio laboral me conviene?

En lugar de:

¿Mi relación va a funcionar?

Podríamos utilizar:

¿Qué necesito comprender sobre la dinámica actual de esta relación y mi manera de participar en ella?

Estas preguntas permiten investigar la situación sin convertir la lectura en una predicción rígida.

Divide el problema en dimensiones

Ahora pregúntate:

¿Qué tendría que comprender para responder adecuadamente a mi pregunta principal?

Supongamos que estamos considerando un cambio laboral.

Podríamos necesitar explorar:

  1. La situación actual.
  2. Lo que realmente deseamos.
  3. Lo que nos produce miedo.
  4. Lo que quizá no estamos viendo.
  5. Los recursos disponibles.
  6. El siguiente paso.

Ya tenemos prácticamente construida nuestra tirada.

Elige solamente las posiciones necesarias

Agregar cartas no garantiza obtener más claridad.

De hecho, uno de los errores más frecuentes al diseñar una tirada de tarot personalizada consiste en incorporar tantas posiciones que la lectura termina creando más preguntas de las que resuelve.

Como orientación práctica:

Para comenzar, entre tres y cinco cartas suele ser suficiente.

Escribe una pregunta para cada posición

Esta es probablemente la parte más importante.

Evita posiciones ambiguas como:

  • energía;
  • situación;
  • futuro;
  • destino.

Puedes utilizarlas, pero cuanto más concreta sea la función de cada carta, más fácil será interpretar la lectura.

Compáralo con estas alternativas:

Posición imprecisa: Obstáculo.

Posición más clara: ¿Qué actitud o circunstancia está dificultando mi avance?

Posición imprecisa: Consejo.

Posición más clara: ¿Qué manera de actuar puede ayudarme a afrontar mejor esta situación?

Una buena posición genera una pregunta suficientemente específica para orientar la interpretación, pero suficientemente abierta para permitir que aparezcan distintas posibilidades.

Cómo organizar las cartas dentro de la tirada

Una tirada de tarot personalizada también puede comunicar algo mediante su forma.

No existe obligación de colocar siempre las cartas en una línea horizontal.

Línea horizontal

Es probablemente la estructura más sencilla.

Funciona especialmente bien cuando existe una progresión:

1 → 2 → 3 → 4 → 5

Puede representar:

  • situación → obstáculo → recurso → acción → aprendizaje;
  • origen → presente → transición → dirección → resultado;
  • problema → causa → alternativa → decisión → integración.

Triángulo

Resulta útil para mostrar tres elementos relacionados.

Por ejemplo:

  • Lo que pienso.
  • Lo que siento.
  • Lo que hago.

También puede utilizarse colocando una cuarta carta en el centro que represente la integración de esos tres elementos.

Cruz

Permite explorar fuerzas diferentes alrededor de un punto central.

Por ejemplo:

  • Centro: situación.
  • Izquierda: aquello que arrastro.
  • Derecha: aquello hacia lo que avanzo.
  • Arriba: lo que comprendo.
  • Abajo: lo que necesito reconocer.

Camino

Las cartas pueden disponerse como un sendero ligeramente ascendente.

Esta forma funciona especialmente bien para procesos:

  • punto de partida;
  • desafío;
  • aprendizaje;
  • recurso;
  • siguiente paso;
  • dirección.

Círculo

El círculo puede utilizarse cuando queremos explorar ciclos, relaciones entre diferentes aspectos o procesos que no tienen un principio y un final completamente definidos.

La forma debe estar al servicio de la lectura. No es necesario realizar diseños complicados únicamente para que la tirada resulte visualmente atractiva.

Ejemplo de tirada de tarot personalizada para tomar una decisión

Imagina que estás considerando una nueva oportunidad profesional, pero no sabes si aceptarla.

Puedes utilizar cinco cartas.

Carta 1: ¿Dónde estoy realmente?

Describe tu relación actual con el problema.

Carta 2: ¿Qué deseo?

Explora aquello que buscas consciente o emocionalmente.

Carta 3: ¿Qué temo?

Permite identificar inseguridades, resistencias o consecuencias que te preocupan.

Carta 4: ¿Qué estoy pasando por alto?

Busca introducir una perspectiva diferente.

Carta 5: ¿Qué necesito considerar antes de decidir?

No obliga a la carta a responder “sí” o “no”. Busca descubrir qué elemento merece incorporarse al proceso de decisión.

Esta tirada de tarot personalizada puede aplicarse prácticamente sin cambios a decisiones profesionales, académicas, creativas o personales.

Tirada personalizada para comprender una relación

En asuntos relacionales conviene evitar utilizar las cartas como una forma de asegurar qué piensa secretamente otra persona.

Una lectura más constructiva puede concentrarse en la dinámica observable y en aquello sobre lo que tenemos capacidad de reflexión y acción.

Puedes emplear seis posiciones:

  1. Cómo estoy entrando yo en esta relación.
  2. Cómo percibo a la otra persona.
  3. Qué dinámica existe entre nosotros.
  4. Qué necesidad no estoy expresando adecuadamente.
  5. Qué límite o acuerdo necesita mayor claridad.
  6. Qué puedo hacer para relacionarme de manera más consciente.

Observa cómo el centro de esta tirada de tarot personalizada no es controlar a la otra persona, sino comprender mejor la relación.

Tirada para cerrar una etapa y comenzar otra

Esta estructura funciona especialmente bien ante cambios importantes.

Utiliza siete cartas:

  1. ¿Qué etapa estoy dejando atrás?
  2. ¿Qué aprendí de ella?
  3. ¿Qué necesito soltar?
  4. ¿Qué fortaleza puedo conservar?
  5. ¿Qué desafío aparece ahora?
  6. ¿Qué posibilidad comienza a abrirse?
  7. ¿Cómo puedo integrar conscientemente este cambio?

Puede utilizarse después de terminar un proyecto, modificar una rutina, cambiar de empleo, cerrar un ciclo emocional o comenzar una nueva etapa personal.

Una tirada personalizada de tres cartas para cualquier problema

No todas las consultas necesitan estructuras complejas.

Una de las mejores maneras de aprender a crear una tirada de tarot personalizada es trabajar únicamente con tres posiciones.

Prueba esta estructura:

Carta 1: ¿Qué está ocurriendo realmente?

Busca comprender la situación más allá de la primera impresión.

Carta 2: ¿Qué necesito ver?

Introduce aquello que quizá estás ignorando, evitando o subestimando.

Carta 3: ¿Qué puedo hacer?

Devuelve la lectura al terreno de la acción personal.

Esta combinación puede adaptarse a una enorme cantidad de situaciones.

Cómo interpretar una tirada que tú mismo has diseñado

Diseñar posiciones es solamente la mitad del proceso. Después necesitas relacionarlas.

Interpreta primero cada carta dentro de su posición

No empieces por buscar una historia general.

Pregunta primero:

¿Qué significa esta carta respondiendo exactamente a esta posición?

El mismo arcano puede adquirir matices diferentes dependiendo de la pregunta.

Busca conexiones entre las cartas

Después de interpretar individualmente cada posición, observa el conjunto.

Pregúntate:

  • ¿Aparecen varios Arcanos Mayores?
  • ¿Predomina algún palo?
  • ¿Hay muchas figuras de corte?
  • ¿Se repiten números?
  • ¿Alguna carta contradice aparentemente a otra?
  • ¿Existe progresión entre las imágenes?
  • ¿Dónde aparece mayor tensión?
  • ¿Dónde aparece algún recurso?

El valor de una tirada está precisamente en estas relaciones.

Resume la lectura en pocas frases

Al terminar, intenta responder:

¿Qué historia me están ayudando a observar estas cartas?

Una lectura extensa debería poder resumirse.

Por ejemplo:

Quiero avanzar, pero estoy intentando eliminar toda incertidumbre antes de hacerlo. La lectura sugiere que cuento con recursos suficientes y que mi principal dificultad puede estar en querer garantizar el resultado antes de tomar una decisión.

Este resumen evita terminar simplemente con una colección de significados aislados.

¿Conviene utilizar Arcanos Mayores, Menores o toda la baraja?

Una baraja de tarot contemporánea suele componerse de 78 cartas: 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. El Victoria and Albert Museum documenta esta estructura y explica también la tradicional división de los menores en espadas, copas, monedas y bastos.

Para una tirada de tarot personalizada existen varias posibilidades.

Utilizar toda la baraja

Es la opción más completa.

Los Arcanos Mayores pueden señalar temas amplios o especialmente significativos, mientras que los menores permiten introducir situaciones, actitudes y matices más cotidianos.

Utilizar solamente Arcanos Mayores

Puede resultar útil cuando buscas:

  • estudiar los arquetipos;
  • trabajar con principiantes;
  • explorar una transición importante;
  • reducir temporalmente la complejidad de la baraja.

Separar grupos de cartas

También puedes diseñar ejercicios específicos.

Por ejemplo:

Esto convierte el propio mazo en parte del diseño de la tirada.

¿Qué hacer con las cartas invertidas?

No existe necesidad de incorporar inversiones para que una tirada de tarot personalizada funcione.

Puedes elegir entre:

  • leer únicamente cartas derechas;
  • utilizar invertidas;
  • interpretar cada carta como un espectro que contiene expresiones constructivas y problemáticas.

Lo importante es decidir el método antes de comenzar.

Si estás aprendiendo tarot, trabajar inicialmente sin inversiones puede ayudarte a concentrarte en la relación entre símbolo, pregunta y posición.

Errores comunes al crear una tirada de tarot personalizada

Diseñar tus propias tiradas ofrece libertad, pero esa libertad necesita estructura.

Utilizar demasiadas cartas

Si puedes explorar un tema con cinco cartas, probablemente no necesites quince.

Más cartas implican más relaciones interpretativas y mayor posibilidad de perder el hilo central.

Crear posiciones que significan prácticamente lo mismo

Por ejemplo:

  • Qué me bloquea.
  • Qué me impide avanzar.
  • Cuál es mi obstáculo.

Las tres podrían estar preguntando exactamente lo mismo.

Cada posición debería aportar una dimensión nueva.

Cambiar las posiciones después de ver las cartas

Este error es especialmente tentador.

Sacamos una carta que no entendemos y modificamos mentalmente la pregunta para que encaje.

Es preferible mantener la estructura original y preguntarnos por qué esa carta resulta difícil de interpretar en esa posición.

Diseñar la tirada para obtener la respuesta deseada

Si cada posición intenta confirmar aquello que ya creemos, la lectura pierde capacidad de cuestionarnos.

Incluye posiciones como:

  • ¿Qué podría estar interpretando incorrectamente?
  • ¿Qué perspectiva necesito considerar?
  • ¿Qué estoy evitando reconocer?

Una buena tirada de tarot personalizada también debe permitir que aparezca información incómoda o inesperada.

Formular predicciones excesivamente cerradas

Preguntas como “¿qué ocurrirá exactamente?” pueden reducir mucho las posibilidades reflexivas de la lectura.

Resulta generalmente más útil explorar:

  • tendencias;
  • actitudes;
  • decisiones;
  • posibilidades;
  • obstáculos;
  • recursos.

Forzar interpretaciones literales

Una carta no necesita representar literalmente una persona, acontecimiento o resultado.

Primero observa su simbolismo, después su posición y finalmente su relación con las demás cartas.

En la sección de errores conviene recordar una regla sencilla: la posición plantea la pregunta; la carta abre posibilidades de interpretación.

Buenas prácticas para diseñar tiradas más útiles

Antes de utilizar una estructura nueva con otras personas, pruébala contigo mismo varias veces.

Además:

  • escribe siempre las posiciones;
  • formula preguntas claras;
  • evita duplicidades;
  • comienza con pocas cartas;
  • mantén un orden lógico;
  • registra las lecturas;
  • revisa después qué posiciones resultaron realmente útiles;
  • modifica la estructura cuando detectes problemas.

Puedes incluso construir un cuaderno personal de tiradas.

Anota:

  • nombre de la tirada;
  • objetivo;
  • pregunta principal;
  • número de cartas;
  • significado de cada posición;
  • forma de colocarlas;
  • observaciones posteriores.

Con el tiempo tendrás una colección de estructuras creadas a partir de tu propia práctica.

Cómo saber si una tirada está bien diseñada

Una buena tirada de tarot personalizada suele producir sensación de continuidad.

Señales de que funciona bien

Las posiciones:

  • pueden explicarse fácilmente;
  • responden a una misma pregunta central;
  • aportan información diferente;
  • siguen una secuencia comprensible;
  • permiten relacionar las cartas;
  • terminan ofreciendo una síntesis.

Además, al finalizar puedes explicar qué aprendiste de la lectura.

Señales de que necesita ajustes

Probablemente deberías rediseñarla cuando:

  • no recuerdas qué diferencia existe entre posiciones;
  • varias cartas parecen responder lo mismo;
  • necesitas inventar significados adicionales constantemente;
  • la lectura se dispersa;
  • aparecen demasiadas posiciones predictivas;
  • terminas más confundido que al comenzar.

No significa que la tirada sea un fracaso. Diseñar tiradas también es una práctica que mejora mediante prueba y revisión.

Cuándo conviene utilizar una tirada tradicional

Crear tus propias estructuras no implica abandonar las conocidas.

Las tiradas tradicionales pueden ser mejores cuando:

  • estás aprendiendo a interpretar cartas;
  • quieres comparar varias lecturas utilizando siempre el mismo esquema;
  • necesitas una estructura general;
  • quieres practicar una técnica específica;
  • no tienes todavía una pregunta suficientemente definida.

Una tirada de tres cartas, una Cruz Celta u otro método conocido puede proporcionar un marco estable.

La tirada de tarot personalizada resulta especialmente útil cuando la pregunta es suficientemente específica como para justificar una estructura propia.

Cuándo es mejor no recurrir al tarot

El tarot puede funcionar como apoyo para la reflexión, pero existen situaciones donde la prioridad debe estar en obtener información especializada.

No debería sustituir:

  • atención médica;
  • ayuda psicológica profesional cuando sea necesaria;
  • asesoramiento jurídico;
  • asesoramiento financiero cualificado;
  • información objetiva indispensable para tomar decisiones importantes.

Una lectura puede ayudarte a explorar cómo estás viviendo una decisión, qué temores aparecen o qué perspectivas quieres considerar, pero no reemplaza los datos ni la experiencia profesional que determinadas situaciones requieren.

Mini checklist para crear tu propia tirada

Antes de barajar, comprueba lo siguiente:

  • Objetivo: ¿sé exactamente qué quiero explorar?
  • Pregunta: ¿es abierta, clara y específica?
  • Dimensiones: ¿he dividido correctamente el problema?
  • Número de cartas: ¿estoy utilizando solamente las necesarias?
  • Posiciones: ¿cada una responde algo diferente?
  • Secuencia: ¿existe una relación lógica entre ellas?
  • Diseño: ¿la disposición ayuda a comprender la lectura?
  • Método: ¿he decidido previamente si usaré inversiones?
  • Interpretación: ¿leeré cada carta dentro de su posición?
  • Síntesis: ¿podré resumir lo aprendido al final?

Si puedes responder afirmativamente a estas preguntas, probablemente ya tienes una estructura suficientemente sólida para comenzar.

libros tarot

Preguntas frecuentes

¿Qué es una tirada de tarot personalizada?

Es una disposición de cartas creada específicamente para explorar una pregunta o situación determinada. Cada posición se diseña con una función concreta en lugar de utilizar un esquema predeterminado.

¿Cuántas cartas debe tener una tirada de tarot personalizada?

No existe un número obligatorio. Tres cartas pueden ser suficientes para una consulta sencilla, mientras que una situación compleja puede requerir cinco, seis o siete. Conviene utilizar únicamente las posiciones necesarias.

¿Cómo elegir las posiciones de una tirada?

Divide la pregunta principal en aspectos más pequeños. Puedes explorar la situación actual, obstáculos, necesidades, recursos, perspectivas alternativas, acciones y aprendizajes.

¿Se puede crear una tirada utilizando solo Arcanos Mayores?

Sí. Trabajar únicamente con los 22 Arcanos Mayores puede simplificar la lectura y resultar especialmente útil para estudiar arquetipos, grandes procesos personales o el simbolismo del tarot.

¿Es necesario utilizar cartas invertidas?

No. Puedes diseñar una tirada utilizando únicamente cartas derechas. Las inversiones son un sistema interpretativo opcional y no determinan la profundidad o calidad de la lectura.

Conclusión

Crear una tirada de tarot personalizada consiste, fundamentalmente, en aprender a formular mejores preguntas. Antes de pensar en cuántas cartas colocar sobre la mesa, conviene definir qué queremos comprender, dividir el problema en sus componentes principales y asignar a cada posición una función clara.

No necesitas comenzar con estructuras elaboradas. Una tirada de tres cartas cuidadosamente diseñada puede ofrecer más claridad que una disposición de quince posiciones ambiguas. Conforme desarrolles experiencia, podrás experimentar con caminos, cruces, círculos y estructuras más complejas adaptadas a diferentes tipos de consultas.

Lo importante es conservar una lógica interna: cada posición debe aportar algo nuevo y todas deben contribuir a responder la pregunta central. Al finalizar, intenta integrar las cartas en una interpretación conjunta y convertir esa reflexión en algo que puedas comprender, cuestionar o llevar a la práctica.

Cuando construyes las posiciones de esta manera, la tirada deja de ser simplemente una forma de colocar cartas y se convierte en un verdadero mapa para explorar una situación desde perspectivas que quizá no habías considerado.

Referencias

¿Necesitas una lectura?